saw a girl...
and he seduced her.
He said her wonderful words...
and they fell in love and they were be together forever and ever!!
THE END!




A ese pájaro que estando preso y en mano, pudo escapar con los otros ciento, volando. (¿De qué cabrón es la mano que retiene al pájaro?).
A las puertas abiertas que dejan abiertas las gentes distintas con mentes abiertas.

A la paciencia amiga de los que siempre hago esperar.
A tirarse de cabeza.
A que descanse el hombre y trabaje la máquina.
A la esperanza que acecha en la esquina del corazón.
Al subidón, al bajón, al silencio, al insomnio, al sueño sin reloj.
A la libertad que pondrá en esa tierra que veremos algún día todos y todas al levantar la vista.
Al anarkismo libertario de la palabra “vinculante”.
A la asesina agonía del amor que se va, y ya no vendrá.
A los que nos quieren. 
A la honestidad con los sentimientos propios, y a la amistad que llega a unir durante años a un hombre y a una mujer, permitiéndoles pasear juntos por las cumbres más soleadas y los valles más sombríos.
Para que ese amor vuele alto y lejos.
Para que ese amor vulva pronto… o tarde, desde un olivo fértil y generoso.
A los ángeles, a los santos, y a vosotros, hermanos.
Amen.
